Las acusaciones insisten en que Rodrigo Lanza golpeó a Laínez para “matarlo” y un jurado queda excluido

La defensa considera que el miembro del tribunal popular está “contaminado” tras encararse con él

El acusado, cabizbajo, en la sala de vistas de la Audiencia. – EFE

Las acusaciones insisten hoy, última jornada por el crimen de los tirantes, en que el acusado, Rodrigo Lanza, de 39 años, golpeó a su víctima, Victoriano Laínez, con la intención de “matarlo”. Así ha empezado la vista, en la que el abogado defensor, Endika Zulueta, ha logrado que la presidencia del tribunal popular haya excluido a un miembro del jurado que se encaró con él cuatro veces por considerarlo “contaminado”. Un suplente ha ocupado su puesto. 

La fiscala y los acusadores particulares Enrique Trebolle y José Luis Melguizo, niegan la tesis de la defensa de que la muerte fuera accidental, al golpearse el agredido en la cabeza cuando cayó al suelo.

Los hechos ocurrieron en el bar Tocadiscos del casco antiguo de Zaragoza en diciembre del 2017 y ya fueron juzgados el año pasado, con una condena por lesiones en concurso con homicidio involuntario que fue descartada en apelación por la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Aragón. 

“Hubo intención de matar”, ha dicho la fiscala, que ha insistido en que “el acusado era consciente de que al golpearlo sí podía causarle la muerte”. En su informe, la representante del ministerio público ha apreciado la agravante de alevosía, que supone un delito de asesinato, al actuar el acusado, presuntamente, de forma traicionera, dado que según la acusación golpeó a Laínez cuando este se hallaba de espaldas y sin posibilidad de defenderse.

El abogado de la acusación particular Enrique Trebolle ha incidido en esta versión del hecho y ha aplicado las agravantes de odio y ensañamiento a la contemplada por la fiscala. Además, ha calificado de “fantasmagórica” la navaja que, supuestamente, llevaba la víctima cuando ocurrieron los hechos, desencadenados cuando Lanza le  llamó “facha” y le dijo que no querían fascistas en el barrio. Ha sostenido Trebolle que esa arma blanca es una invención de la defensa. 

El abogado defensor, Endika Zulueta, ha solicitado nuevamente la recusación de un miembro del jurado que en una de las primeras sesiones se encaró con él cuatro veces recriminándole lo que decía. “Es un testigo contaminado”, ha dicho este letrado a la magistrada, Gil Corredera, que ha señalado que se trata de una situación nueva, pero ha tomado la decisión de excluirlo. 

La sesión de hoy ha concluido con la intervención de acusación popular, ejercida por David Arranz, en nombre de Vox, quien ha desmenuzado metódicamente las incorrecciones, contradicciones, medidas verdades y tergivesaciones en que, según él, incurre la defensa en su afán por demostrar que fue una muerte accidental y no deseada por el acusado. 

En opinión de Arranz, la “brutalidad” y letalidad del golpe propinado por Lanza en la nuca de la víctima demuestra que este “llevara posiblemente un objeto metálico” en su mano, como una “tija del sillín de una bicicleta”. “Lo que mata a Víctor fue un cúmulo de golpes”, ha continuado, y ha recordado que un médico declaró en una sesión anterior que “hasta un deportista sano y joven hubiera resultado muerto” de haber recibido los golpes propinados al fallecido. 

Además, ha incidido en que el propio Rodrigo Lanza reconoció que “perdió el control”, lo que casa, según él, con el retrato psicológico que lo describe como un hombre suspicaz capaz de una brutal reacción inicial. 

Fuente: Periódico de Aragón